MANEJO DE LA VIA AEREA
DIPLOMADO DE AEROMEDICINA Y CUIDADOS CRÍTICOS
GENERACIÓN V
ALUMNO: TSUP EDUARDO CONTRERAS
MANEJO DE LA VÍA AÉREA
el objetivo principal de la evaluación de la vía aérea es identificar factores que conducen a intubaciones fallidas o traumaticas, a cancelación de cirugías y a exposición del paciente a hipoxia, daño cerebral o muerte.
las complejas funciones hemodinamicas y metabólicas del organismo humano, dependen de una adecuada oxigenación. por esta razón la responsabilidad primaria del anestesio, como del experto en atención pre hospitalaria es lograr y mantener una vía aérea permeable, tanto en la inducción como en mantenimiento y la recuperación anestésica
DEFINICIÓN DE VÍA AÉREA DIFÍCIL
La vía aérea difícil ha sido definida, según varios autores, como aquella que por virtud de una desproporción anatómica o patológica preexistente, es probable que ofrezca una moderada o severa dificultad para ventilar con mascarilla, la laringoscopia directa o ambas a si mismo se define como la dificultad para intubar, como una inadecuada visualización de la glotis al realizar la laringoscopia directa, la intubación orotraqueal fallida se define como la incapacidad para insertar un tubo a través de la orofaringe y hacia la traquea
I.- DIFICULTAD PARA LA VENTILACIÓN CON MASCARILLA FACIAL
- No es posible para un anestesio, por si solo, mantener, una vía SpO2 mayor a 90% usando presión positiva con O2 al 100% en un paciente que tenia una SpO2 mayor a 90%antes de la intervención anestésica
- No es posible para el profesional de la salud como prevenir o revertir los signos de una inadecuada ventilación * durante una ventilación con mascarilla facial usando una presión positiva
II.- DIFICULTAD PARA LA LARINGOSCOPIA
- No es posible visualizar ninguna porción de las cuerdas vocales durante la laringoscopia convencional
III.- DIFICULTAD PARA INTUBACION ENDOTRAQUEAL
- La inserción del tubo traqueal con laringoscopia convencional requiere mas de tres intentos
- La inserción del tubo traqueal con laringoscopia requiere mas de 10 min,
RECONOCIMIENTO DE LAS CARACTERÍSTICAS ANATÓMICAS NORMALES PATOLÓGICAS DE LA VÍA AÉREA
en el paciente despierto debido a mecanismos compensatorios, el compromiso anatómico puede no ser significativo desde el punto de una vista funcional. Pero luego de la inducción anestésica, mecanismos como la perdida del tomo muscular de los músculos de la glotis y la faringe, están abolidos.
Por ello el grado de dificultad para ventilar a un paciente, deberá anticiparse con la mayor precisión posible, reconociendo en el preparatorio, las variaciones anatómicas normales y patológicas.
La vía aérea superior esta constituida por las actividades nasal, oral, faringe, laringe, traquea , y grandes bronquios. Su función principal es de conducir el aire a los pulmones para el intercambio gaseoso entre alvéolos y capilares
Apertura y permeabilización
manual de la vía aérea
El manejo de la vía aérea constituye la primera prioridad en la
atención de todo paciente, el uso de cualquiera de los métodos
de control de esta requiere de mantener la cabeza alineada y en lo
posible hacer coincidir los ejes del cuerpo, traqueal y laríngeo. La
presencia de trauma, por otro lado, requiere del control
simultáneo de la columna cervical, la cual debe mantenerse en
posición neutra sin hiperextensión del cuello, pues ello está
contraindicado ya que debemos asumir que todo traumatizado
puede tener una lesión a nivel cervical.
En una víctima con alteración del estado de conciencia, el
descenso de la lengua constituye la causa más común de
obstrucción de la vía aérea . Por ello, siempre se deben realizar las
maniobras necesarias para abrirla o desobstruirla.
Métodos para el control de la vía aérea.
• Manuales.
• No manuales.
- Mecánicos.
- Transtraqueales
Métodos manuales.
Son los métodos que podemos realizar con nuestras manos,
sin necesidad de recursos, están disponibles en todo momento.
“A pesar de ser sencillos, su realización de forma eficaz
puede salvar la vida”.
Métodos manuales.
• Extensión de la cabeza y elevación del mentón.
• Elevación de la mandíbula.
• Elevación del mentón
.
Extensión de la cabeza y elevación del
mentón
Con la cabeza alineada, ponemos una mano sobre la frente y
la otra en la parte ósea de la mandíbula, luego extendemos la
cabeza y simultáneamente desplazamos la mandíbula hacia arriba
con ligero movimiento hacia atrás. Esto levanta la lengua hacia
delante separándola de la vía aérea y mantiene la boca ligeramente
abierta, por otro lado, la extensión de la cabeza hace que se pongan
en línea el eje del cuerpo con el de la laringe y la boca y también
produce apertura de la misma
Elevación del mentón
La maniobra de elevación del mentón constituye
otra forma de abrir la vía aérea de un paciente con sospecha de
lesión de la columna cervical. Este método es ideal para resolver
una variedad de obstrucciones anatómicas de la vía aérea en
pacientes que están respirando espontáneamente.
Elevación del mentón
La maniobra de elevación del mentón constituye
otra forma de abrir la vía aérea de un paciente con sospecha de
lesión de la columna cervical. Este método es ideal para resolver
una variedad de obstrucciones anatómicas de la vía aérea en
pacientes que están respirando espontáneamente.
Con esta técnica, también se desplaza la parte baja de la
mandíbula hacia delante y ligeramente caudal mueve la lengua
hacia delante, fuera de la vía aérea y provoca su apertura. Los
dedos de una mano se colocan debajo de la mandíbula, la
cual se tracciona delicadamente hacia arriba, para desplazar al
mentón hacia arriba, el pulgar de la misma mano deprime
ligeramente el labio inferior para abrir la boca, “se hala la
mandíbula”.
Las maniobras de elevación mandibular y del mentón son
modificaciones de las destrezas convencionales que permiten
al rescatador prevenir el movimiento de la columna cervical
mientras se maneja la vía aérea.
Evaluación de la respiración
Una vez permeabilizada la vía aérea, evaluamos la
respiración. Esto se realiza acercándonos al paciente y con el
oído cerca de la boca (5 cm) y la vista en dirección al tórax,
utilizamos los sentidos de la vista, oído y el tacto para mirar,
escuchar y sentir la entrada o salida de aire de los pulmones, durante un intervalo de 10
segundos , no podemos olvidar que previamente hay
que extender la cabeza para que la lengua desobstruya las vías
aéreas si no hay trauma y de existir este, es necesario el uso de
otras técnicas específicas.
Resumen de las maniobras para evaluar la respiración.
Mire:
• Movimientos del tórax (simetría).
• Frecuencia respiratoria.
• Uso de músculos del cuello, abdomen, brazos para
respirar (anormal).
• Cianosis (coloración azulada).
• Fluidos o secreciones en la boca.
• Trauma (cara, cuello, tórax).
Escuche:
• Sonidos respiratorios al entrar o salir aire.
• Ruidos anormales (estridor, sibilancias).
• Puede o no hablar. Calidad de la voz.
Sienta:
• Movimiento de aire en su mejilla.
• Movimientos del tórax (con las manos).
• Aire debajo de la piel del paciente, lo cual produce
crepitación (con las manos).
• Posición de la traquea (con las manos).
Métodos no manuales para
mantener la vía aérea
La mayoría no se emplean de forma rutinaria ya que se necesita
de algunos medios y equipos que comúnmente no están a
disposición de los socorristas fuera de los centros de salud; sin
embargo, en general, son técnicas poco complejas y deben
conocerse pues los medios pueden estar en algunos botiquines
de emergencia en centros de trabajo, estudio, etc. A continuación,
comentaremos las más utilizadas.
A- Métodos mecánicos:
Los diferentes dispositivos básicos utilizados para mantener
abierta la vía aérea comprenden:
Dispositivos básicos:
• Cánulas orofaríngeas (más utilizadas en nuestro medio,
fáciles de colocar).
• Cánulas nasofaríngeas.
Dispositivos avanzados:
• Combitubo.
• Obturador esofágico y sus variantes.
• Máscara laríngea.
• Tubo endotraqueal (TET).
B- Métodos quirúrgicos:
• Punción percutánea de la tráquea.
• Cricotiroidotomía.
• Traqueostomía.
Los métodos quirúrgicos (transtraqueales) están indicados
cuando, con los mecánicos, no es posible asegurar una vía aérea.
Todos presuponen una comunicación directa de la tráquea a la
atmósfera y se mencionarán sólo para conocimiento general pues
no son técnicas para socorristas, aunque la punción percutánea
puede realizarse como última opción ante las siguientes
indicaciones:
• Obstrucción de la laringe o faringe por cuerpo extraño.
• Edema (inflamación o hinchazón) laríngeo.
• Fractura de laringe.
Cánula orofaríngea:
Es comúnmente la variante más utilizada, la cánula
orofaríngea, sujeta la lengua hacia delante y permite mantener la
vía aérea abierta para ventilar un paciente que no está respirando
o que está inconsciente y no tiene reflejo nauseoso. Cuando
se inserte este dispositivo, la lengua no debe ser empujada hacia
la faringe (abajo) pues causaría más obstrucción. Para prevenir
esto, el socorrista inserta su pulgar dentro de la boca manteniendo
la lengua contra el suelo de la boca, simultáneamente eleva la
mandíbula manteniendo la lengua fuera del trayecto de la vía
aérea
Complicaciones:
• Inducción del vómito.
• Broncoaspiración.
• Obstrucción si se coloca inadecuadamente.
• No usar en presencia de reflejo nauseoso.
Cánula nasofaríngea :
Tiene el mismo principio y objetivo que la cánula
orfaríngea, su ventaja es la utilización en pacientes que
conservan el reflejo del vómito (generalmente más despiertos)
pues es mejor tolerada por ellos. Para su colocación, un
rescatador mantiene la inmovilización alineada de la cabeza si
existe trauma y un segundo socorrista se arrodilla a nivel del
tórax superior frente a la cabeza del paciente y examina las
fosas nasales, para seleccionar el orificio más grande, la vía
menos desviada (usualmente la derecha) y que no tenga pólipos
o fracturas que la obstruyan; luego, se selecciona la cánula
apropiada, se lubrica la punta, y se coloca suavemente en
dirección anteroposterior a través del orificio nasal
seleccionado siguiendo el piso de la cavidad nasal directamente
a la nasofaringe posterior y no hacia arriba
Máscara laríngea:
Consiste en un tubo con una pequeña máscara que se coloca
a la entrada de la laringe, se inserta colocando su extremo distal
en el esófago y permitiendo que el orificio de salida de aire
quede delante de la glotis, luego se insufla y los bordes que
rodean la laringe sellan las zonas laterales impidiendo la fuga
de aire y permitiendo la ventilación; en su otro extremo, puede
conectarse a una bolsa.
La intubación endotraqueal:
es el método más efectivo de
todos los anteriores, pues permite ventilar directamente los pulmones, con sella je total de la vía aérea. Esta técnica debe ser
considerada como de elección en los casos de pacientes graves y
debe constituir la primera opción para la resucitación avanzada.

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