TRASPORTE DE CUIDADOS CRITICOS




   
 










DIPLOMADO DE AEROMEDICINA


Y TRANSPORTE DE CUIDADOS CRÍTICOS


          V GENERACION






TRASPORTES DE CUIDADOS CRITICOS



POR: TSUP. Eduardo Contreras Sánchez

PROFESOR: Lic. Jaime J Charfen,




                                                           ENERO , 2019                               










INTRODUCION A LOS TRASPORTES DE CUIDADOS CRITICOS

Clasificamos el transporte de cuidados críticos en atención a diferentes criterios:
Según el objetivo del transporte:

  • a) Transporte primario o extrahospitalario: Aquel que se realiza desde el lugar
  • donde se produce la emergencia hasta el hospital.
  • b) Transporte secundario o interhospitalario: El que se realiza desde un hospital a
  • otro.
  • c) Transporte terciario o intrahospitalario: Dentro del propio hospital.

Según el medio de transporte utilizado:

  • a) Transporte terrestre: Ambulancias.
  • b) Transporte aéreo: Helicópteros o avión sanitario.
  • c) Marítimo: Lanchas rápidas, barco-hospital.


En atención a la distancia a recorrer:
  • a) Para distancias inferiores a 150 Km. se recomiendan ambulancias terrestres o
  • helicópteros sanitarios.
  • b) Entre 150 y 300 Km. el medio de transporte óptimo es el helicóptero sanitario.
  • c) Distancia entre 300 y 1.000 Km. hacen recomendable el uso del avión
  • sanitario.
  • d) Las superiores a 1000 Km. se benefician del traslado en avión de línea regular
  • adaptado.
  •  

Según la situación vital del enfermo:
Crítico:
Enfermos con riesgo actual o potencial para la vida de forma inmediata o prolongada,
por compromiso de las funciones vitales (respiratoria, cardiológica y neurológica).
Grave no crítico
Enfermos con proceso patológico que no entraña riesgo vital, pero que produce
disfunción orgánica importante con peligro de secuelas.
No grave
Enfermos con proceso patológico que no entraña riesgo vital ni produce insuficiencia
orgánica relevante.
  • Según el grado de medicalización del sistema de transporte:
  • a) Ambulancias no asistenciales: sin dotación para asistencia sanitaria.
  • b) Utilizadas para transportar pacientes en camilla.
  • c) Ambulancias asistenciales: preparadas para asistencia sanitaria en ruta:
  • a. No medicalizadas. Sin personal facultativo. Puede proporcionar soporte
  • vital básico.
  • b. Medicalizadas. Con personal facultativo. Proporcionan soporte vital
  • avanzado.
  • d) Helicóptero sanitario.
  • e) Avión sanitario.

Fisiopatología:

La primera consideración a tener en cuenta durante el transporte, es el fuerte impacto
psicológico que supone para el paciente consciente. Este impacto se minimiza
informando al enfermo, sí es posible, y a familiares o acompañantes sobre las
actividades terapéuticas que se llevaran a cabo, él por qué del traslado, las dificultades
del mismo, el tiempo aproximado de llegada y el lugar de destino.

Los cambios fisiológicos que pueden agravar el estado del paciente producen por
efecto, entre otros, de la cinetosis, de la gravedad, del ruido, de las vibraciones,
de la temperatura, turbulencias y altura.

Cinetosis:

Su causa es una gran sensibilidad a los estímulos en el laberinto del oído interno,
aumentada por los movimientos en dos ó más direcciones de forma simultánea.

Gravedad:

Los cambios de velocidad durante el transporte, tanto aumentos (aceleración) como
disminuciones (desaceleración) de la misma, provocan desplazamientos de líquidos y
masas dentro del organismo. Estos desplazamientos son captados por receptores
orgánicos (propioceptivos, baroreceptores, receptores del laberinto,...) provocando
respuestas que pueden ir desde alteraciones en la presión intracraneal, descenso en la
tensión arterial y aumento en la frecuencia cardiaca, hasta malestar general y cuadros
vagales.
Ruido:
Según el tipo de transporte utilizado, la fuente de ruidos y su nivel de intensidad
variará.

Vibraciones:

Constituye una forma de energía transmisible al ser humano que puede ser causa de
efectos adversos e incluso llegar a ser peligrosas a frecuencias altas (14-18 Hz.).

Temperatura:

La hipotermia e hipertermia provocan alteraciones fisiológicas en el organismo.
La hipotermia, a la que es especialmente sensible el paciente traumatizado expuesto al
aire ambiente, puede provocar desde escalofríos hasta colapso vascular. La
hipertermia provoca vasodilatación periférica y alteraciones metabólicas por aumento
de la sudoración.

Turbulencias:

Son provocadas por el aire que atraviesa el vehículo de transporte principalmente
aéreo. Origina sacudidas bruscas que pueden ser fuente de errores de monitorización y
malfuncionamiento; además de convertir al paciente, personal acompañante y
materiales en verdaderos proyectiles. Todo ello se evita con un buen sistema de fijación
que mantenga sujetos a personas y material.

Altura:

Disminución de la presión parcial de oxígeno y descenso de la presión atmosférica
determina los efectos fundamentales que la altura provoca en el que vuela.
Los helicópteros suelen volar por debajo de alturas a las que se producen alteraciones
significativas como consecuencia de la disminución de la presión parcial de oxígeno ó
del descenso de la presión ambiental. Los aviones, aunque vuelan a alturas elevadas,

suelen estar dotados de sistemas de presurización que contrarrestan en parte a estos
factores.


Hipoxemia:

Los efectos fisiológicos de ésta se producen a partir de los 1000 m. Entre ellos destaca
el aumento del gasto cardiaco e hiperventilación refleja, alcalosis respiratoria, tetania e
inconsciencia. Así, pacientes con insuficiencia respiratoria ó cardiaca, Hipovolemia,
Anemia, Shock, etc. Se pueden desestabilizar. Como medida fundamental
modificaremos la Fi O2 monitorizando la presión parcial de O2 mediante pulsioximetría.
Presión:
Que acompañan a los cambios de altitud pueden afectar a pacientes y a un gran
número de aparatos médicos. La presurización de las cabinas permiten realizar un
vuelo confortable a alturas elevadas, pero normalmente no mantienen una presión
equivalente a la del nivel del mar, de manera que un descenso de presión produce un
aumento del volumen de los gases, expandiéndose, pudiendo provocar expansión de
cavidades (empeoramiento de Neumotórax ó Neumomediastino, agravamiento de
íleos, dilatación gástrica, etc.).

Indicación del traslado:

Las indicaciones de traslado es uno de los puntos cruciales en el desarrollo del
transporte. Asimismo, las indicaciones de procedimientos diagnósticos y terapéuticos,
son motivo de controversia en el manejo de cualquier tipo de enfermo y por tanto, aún
más cuando se implican el riesgo y los inconvenientes
de un transporte sanitario. Como norma general, es conveniente tener en cuenta los
siguientes aspectos.

Criterio general:

Las indicaciones del traslado para cada tipo de patología deben estar cláramente
especificadas en cada centro hospitalario, de forma consensuada con los centros
Plan Andaluz de Urgencias y Emergencias habitualmente receptores. En su
elaboración deben participar: Los especialistas del área correspondiente a cada
patología en los centros emisor y receptor. Los médicos encargados del transporte
sanitario en el hospital emisor.

Responsabilidad del traslado:

La decisión concreta de traslado la debe tomar el médico responsable de la asistencia
al enfermo. Dependiendo del servicio al cual esté adscrito el enfermo, el responsable
podrá ser un médico especialista, o un médico de urgencias, que podrá estar auxiliado
por el primero, en casos concretos de difícil estimación. La responsabilidad de la
indicación incluye:

Evaluación inicial del enfermo.

  • a) Estabilización en el área más apropiada (Área de reanimación, Observación,
  • UCI o Planta).
  • b) Consentimiento informado del enfermo o familiares.
  •  
  • c) Contacto previo o simultáneo con el centro receptor.
  • d) Elección del medio de transporte.
  • e) Activación del transporte.
  • f) Informe clínico y de propuesta de traslado.
  • g) Información al personal sanitario encargado del transporte.

Relación coste – beneficio:

Es necesario adecuar la necesidad de transporte al tipo de recurso y para esto se
deben utilizar los centros reguladores y/o coordinadores.
Disponibilidad de recursos sanitarios:
El helicóptero como transporte de víctimas y/o enfermos estará indicado cuando el
traslado por tierra tenga una duración superior a 90 minutos, en distancias menores de
300 km., así como cuando el transporte requiera rapidez y mayor confortabilidad.

Historia Clínica:

Cuando el traslado esté indicado por un médico, y la situación del enfermo lo permite,
se incluirá un informe escrito dirigido al médico del centro asistencial receptor donde
figure:
  • a) Datos de filiación del paciente.
  • b) Antecedentes personales y tratamientos previos.
  • c) Enfermedad actual y situación que provoca el traslado.
  • d) Técnicas y tratamientos aplicados.
  • e) Evolución y monitorización de constantes anteriores y durante el traslado.
  • f) Traslado de enfermos críticos.
  • g) Acompañar de informes médicos y pruebas complementarias del historial del
  • paciente, en caso de disponer de ellos.

Técnicas:

Conviene recordar que cualquier técnica que se prevea que pueda ser necesaria
durante el traslado, se realizará en condiciones más seguras para el enfermo antes de
iniciarlo, salvo que se trate de una situación de riesgo vital inminente en la que no sea
útil ninguna de las medidas disponibles por el equipo de traslado, en cuyo caso la
actitud más prudente es agilizar al máximo el traslado al centro asistencial.

Motorización durante el Traslado:

Cualquier movilización del enfermo deberá ser realizada bajo estricta supervisión por
personal experto, y tras adoptar las medidas de inmovilización de columna y miembros
consideradas idóneas en cada caso. El empleo de las llamadas camillas de “cuchara”,
“tijera” o “pala” deberá limitarse a la movilización inicial del enfermo hasta la camilla, no
siendo recomendable su posterior permanencia entre el enfermo y la camilla durante el
transporte.

Fallecimiento del enfermo durante el traslado:

Comunicar este hecho al centro de coordinación y/o regulación y según consenso con
los hospitales, dejar el cadáver en el sanatorio o en el lugar destinado a dicho fin.
Transferencia del enfermo al centro asistencial:
La transferencia del enfermo al centro asistencial se debería realizar:
En el caso de una urgencia por el área destinada a la recepción de urgencias,
entregando al enfermo, acompañado de la información verbal y documental (Historia
Clínica) al equipo médico que lo atenderá.
En el caso de una emergencia: De tratarse de un enfermo de alto riesgo o en situación
crítica, debería ser trasladado hasta la zona de recepción de este tipo de enfermos
prevista en cada centro (Área de Críticos).

Finalización del traslado:

Una vez finalizado el traslado del enfermo, el equipo que lo ha efectuado debería estar
en situación de disponible en el menor tiempo posible, con el material empleado
repuesto, y el interior del vehículo acondicionando, por lo que el centro receptor debería
facilitar el material empleado durante el mismo. Sólo excepcionalmente dicho material
debería ser mantenido en su uso durante la realización de nuevas técnicas como
pruebas diagnósticas, canalización de vías, aplicación de tratamiento, etc.




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