Emergencias infecciosas y transmisibles
DIPLOMADO DE AEROMEDICINA
Y TRANSPORTE DE CUIDADOS CRÍTICOS
V GENERACIÓN
Emergencias infecciosas y transmisibles
POR: TSUP. Eduardo Contreras Sánchez
PROFESOR: Lic. Jaime J Charfen
Meningitis bacteriana
La meningitis bacteriana es muy grave y puede ser mortal. La muerte puede ocurrir en tan solo unas pocas horas. Aunque la mayoría de las personas con meningitis se recupera, la infección puede tener como consecuencia discapacidades permanentes tales como daño cerebral, pérdida auditiva y discapacidades de aprendizaje.
Existen varios tipos de bacteria que pueden causar meningitis. Algunas de las causas principales de la meningitis bacteriana en los Estados Unidos incluyen Streptococcus pneumoniae, estreptococo del grupo B, Neisseria meningitidis, Haemophilus influenzae y Listeria monocytogenes.
En los Estados Unidos, durante el período del 2003 al 2007, por año ocurrieron aproximadamente 4100 casos de meningitis bacteriana, incluidas 500 muertes (causadas por S. pneumoniae, estreptococo del grupo B, N. meningitidis, H. influenzae y L. monocyteogenes).† [1]
Estas bacterias también pueden asociarse con otra enfermedad grave, septicemia*. La septicemia es la reacción generalizada y mortal del cuerpo ante una infección, que puede causar daño en los tejidos, falla de órganos y la muerte.
Causas
Las causas comunes de la meningitis bacteriana varían por grupo de edad:
| Grupo de edad | Causas |
|---|---|
| Recién nacidos | Estreptococo del grupo B, Streptococcus pneumoniae, Escherichia coli, Listeria monocytogenes |
| Bebés y niños | Streptococcus pneumoniae, Neisseria meningitidis, Haemophilus influenzaetipo b (Hib), estreptococo del grupo B |
| Adolescentes y adultos jóvenes | Neisseria meningitidis, Streptococcus pneumoniae |
| Adultos mayores | Streptococcus pneumoniae, Neisseria meningitidis, Haemophilus influenzaetipo b (Hib), estreptococo del grupo B, Listeria monocytogenes |
Factores de riesgo
Ciertas personas tienen mayor riesgo de contraer meningitis bacteriana. Algunos de los factores de riesgo son los siguientes:
- Edad
- Los bebés tienen mayor riesgo de presentar meningitis bacteriana en comparación con las personas de otros grupos de edad. Sin embargo, las personas de todas las edades pueden presentar meningitis bacteriana. Consulte la tabla anterior para informarse sobre qué bacterias afectan más comúnmente a cada grupo de edad.
- Entornos comunitarios
- Las enfermedades infecciosas tienden a transmitirse cuando se reúnen grupos grandes de personas. Se han notificado brotes de enfermedad meningocócica, causados por N. meningitidis en campus universitarios.
- Ciertos problemas médicos
- Existen ciertas afecciones, medicamentos y procedimientos quirúrgicos que aumentan el riesgo de las personas de contraer meningitis.
- Trabajar con patógenos que causan meningitis
- Los microbiólogos se exponen en forma rutinaria a las bacterias que causan la meningitis y, por lo tanto, tienen un riesgo mayor de contraer la enfermedad.
- Viajes
- Los viajeros que visitan el cinturón de la meningitis en el África subsahariana, particularmente durante la temporada seca, o que van a la Meca durante los peregrinajes anuales de hach y umra están en mayor riesgo de contraer la meningitis meningocócica.
Cómo se transmite
Los microbios que causan la meningitis bacteriana se transmiten de persona a persona. Algunas bacterias pueden transmitirse por el intercambio de secreciones respiratorias y de la garganta (saliva o esputo) cuando hay un contacto cercano o prolongado (por ejemplo, al toser o besarse), especialmente si las personas viven en el mismo hogar. Afortunadamente, la mayoría de las bacterias que causan la meningitis no son tan contagiosas como los virus que causan el resfriado común o la influenza (gripe). Las bacterias no se transmiten mediante el contacto casual ni tampoco por solo respirar el aire en donde ha estado una persona con meningitis bacteriana. Otras bacterias que causan la meningitis no se transmiten de persona a persona, pero pueden provocar la enfermedad si la persona tiene ciertos factores de riesgo, tales como el sistema inmunitario debilitado o traumatismo en la cabeza. A diferencia de otros tipos de bacterias, las personas pueden contraer meningitis por Listeria monocytogenes si consumen alimentos contaminados.
Fascitis necrosante
La fascitis necrosante es una infección aguda que se extiende por el tejido celular subcutáneo y la fascia, produciendo una rápida necrosis tisular, con grave afección del estado general
Epidemiología
La mortalidad global de la fascitis necrosante oscila entre el 20 y el 47%. Entre los pacientes con fascitis necrosante del tipo I o II en quienes el diagnóstico se lleva a cabo dentro de los 4 días desde la aparición de los síntomas iniciales, la mortalidad se reduce al 12%.
La presencia de toxicidad sistémica debe alertar al médico de que no se trata de una celulitis simple.
Clasificación
El término fascitis necrosante engloba dos entidades bacteriológicas:
- En el tipo I, se aísla por lo menos una especie anaerobia (habitualmente Bacteroides o Peptostreptococcus) en combinación con una o más especies anaerobias facultativas, tales como estreptococos no pertenecientes al Grupo A (ese es el caso de la fascitis necrosante de tipo II, como se explica más adelante) y miembros de enterobacterias (por ejemplo E. coli, Enterobacter, Klebsiella, Proteus). Un aerobio obligado, como el Pseudomonas aeruginosa, rara vez es componente de tal infección mixta. Los casos en los que sólo están presentes anaerobios parecen infrecuentes.
- En el tipo II, correspondiente a la entidad conocida como gangrena estreptocócica hemolítica, se aíslan estreptococos del grupo A (también denominado Streptococcus pyogenes) en solitario o en combinación con otras especies, más habitualmente Staphylococcus aureus.
Epiglotitis
La epiglotitis es una franca emergencia médica, caracterizada por una súbita inflamación de las estructuras de soporte supraglóticas, específicamente la epiglotis y los músculos aritenoideos.1 La resultante hinchazón de estas estructuras resulta en una obstrucción de las vías aéreas superiores que pone en peligro la vida del paciente, por lo general, niños. Al igual que el crup viral y la traqueitis bacteriana, la epiglotitis se presenta con estridor repentino precedido por fiebre, tiraje inspiratorio y una característica salivación y babeo. El diagnóstico es fundamentalmente clínico, aunque radiografías de cuello lateral pueden ayudar a visualizar la obstrucción de la tráquea. El principal causante es una bacteria, el Haemophilus influenzae, aunque otros organismos pueden verse implicados en algunos casos, como lo son el Streptococcus pneumoniae, Neisseria meningitidis y los estafilococos. En la mayoría de los casos, la intubación endotraqueal debe ser realizada de inmediato por un profesional calificado de la salud
Tuberculosis
La tuberculosis (TB) es una infección bacteriana causada por un gérmen llamado Mycobacterium tuberculosis. La bacteria suele atacar los pulmones, pero puede también dañar otras partes del cuerpo. La TB se disemina a través del aire, cuando una persona con TB pulmonar tose, estornuda o habla. Si ha estado expuesto debería consultar a un médico para someterse a los exámenes. Hay más probabilidades de que usted se contagie con TB si tiene un sistema inmunitario debilitado.
Los síntomas de la TB pulmonar pueden incluir:
- Tos severa que dure tres semanas o más
- Bajar de peso
- Toser y escupir sangre o mucosidad
- Debilidad o fatiga
- Fiebre y escalofríos
- Sudores nocturnos
Si no se trata adecuadamente, la TB puede ser mortal. Por lo general la TB activa puede curarse con varios medicamentos durante un período largo de tiempo. Las personas con TB latente pueden tomar medicamentos para no desarrollar TB activa
Neumonía
La neumonía es una infección de uno o los dos pulmones. Muchos gérmenes, como bacterias, virus u hongos, pueden causarla. También se puede desarrollar al inhalar líquidos o químicos. Las personas con mayor riesgo son las mayores de 65 años o menores de dos años o aquellas personas que tienen otros problemas de salud.
Los síntomas de la neumonía varían de leves a severos. Vea a su doctor a la brevedad si usted:
- Tiene fiebre alta
- Tiene escalofríos
- Tiene tos con flema que no mejora o empeora
- Le falta la respiración al hacer sus tareas diarias
- Le duele el pecho al respirar o toser
- Se siente peor después de un resfrío o gripe
Su médico usará su historia clínica, un examen físico y pruebas de laboratorio para diagnosticar la neumonía. El tratamiento depende del tipo que usted tenga. Si las bacterias son la causa, los antibióticos deberán ayudar. Si usted tiene neumonía viral, el médico puede recetar un medicamento antiviral para tratarla.
Es mejor prevenir la neumonía que tratarla. Hay vacunas disponibles para prevenir la neumonía neumocócica y la gripe. Otras medidas preventivas incluyen lavarse las manos con frecuencia y no fumar.
Neumonía nosocomial
La neumonía nosocomial (NN) es una de las infecciones más frecuentes que presentan los pacientes hospitalizados. Dentro de las NN, la neumonía asociada a la ventilación mecánica (NAV) es la complicación infecciosa nosocomial más frecuente entre los pacientes con insuficiencia respiratoria aguda. La NN y la NAV se asocian en algunos casos con un aumento de la mortalidad y con un incremento en los costes hospitalarios. El incremento en la incidencia de NN causada por microorganismos multirresistentes causa también un incremento en la incidencia de tratamiento antibiótico empírico inapropiado que se asocia a un incremento en el riesgo de mortalidad de los pacientes. Es muy importante conocer los microorganismos más frecuentemente responsables de estas infecciones en cada hospital y en cada unidad de cuidados intensivos y los patrones de sensibilidad antimicrobiana local para reducir la incidencia de tratamiento antibiótico inapropiado y mejorar el pronóstico de los pacientes. Además, deben utilizarse de forma rutinaria diferentes estrategias de prevención de la NN y de la NAV con el fin de reducir los factores de riesgo relacionados con la aparición de estas infecciones.
Micosis
Las micosis (del griego μυκος, hongo) son las infecciones provocadas por un hongo que sufren animales o vegetales .
Algunas micosis son afecciones oportunistas que prosperan ante una baja de las defensas del sistema inmune del sujeto afectado. Tal baja puede ser causada por estrés, estados psíquicos de ansiedad o depresión, por el retrovirus del VIH-Sida o por ciertos tratamientos quimioterápicos, entre otros factores. Un ejemplo típico de micosis oportunista es la candidiasis.
Micosis superficiales
Las micosis superficiales son infecciones muy prevalentes, en particular en los trópicos. Las principales son las dermatofitosis o tineas o tiñas (capitis, corporis, cruris, barbae y pedis, es decir, de la cabeza, del cuerpo, de la pierna, de la barba y del pie, respectivamente), producidas por Trichophyton, Epidermophyton y Microsporum, las candidiasissuperficiales (Candida albicans y tropicales), la pitiriasis versicolor (Malazessia furfur) y las onicomicosis.
Tipos de virus de influenza
Hay cuatro tipos de virus de la influenza: A, B, C y D. Los virus A y B de la influenza en seres humanos causan epidemias estacionales de la enfermedad casi todos los inviernos en los Estados Unidos. La aparición de un virus nuevo y muy diferente de la influenza A con la capacidad de ocasionar infecciones en las personas puede desencadenar una pandemia de influenza. Las infecciones de influenza tipo C causan generalmente una enfermedad respiratoria leve y no se cree que puedan desencadenar epidemias. Los virus de influenza D afectan principalmente al ganado y no se cree que puedan causar infecciones o enfermedades en los seres humanos.
Los virus de influenza A se dividen en subtipos según dos proteínas de la superficie del virus: la hemaglutinina (H) y la neuromidasa (N). Hay 18 subtipos diferentes de hemaglutinina y 11 subtipos diferentes de neuromidasa. (H1 hasta H18 y N1 hasta N11 respectivamente).
Los virus de influenza A pueden dividirse en diferentes cepas. Los subtipos actuales de virus de influenza A que se detectan en las personas son A (H1N1) y A (H3N2). En la primavera de 2009 emergió un nuevo virus de influenza A (H1N1) (sitio web de los CDC sobre la influenza H1N1 2009) que comenzó a causar enfermedades en las personas. Este virus era muy diferente de los virus de la influenza A (H1N1) que circulaban entre las personas en aquel momento. El nuevo virus causó la primera pandemia de influenza en más de 40 años. Ese virus (a menudo llamado "2009 H1N1") ahora ha reemplazado al virus H1N1 que circulaba anteriormente entre los seres humanos.
Los virus de la influenza B no se dividen en subtipos pero pueden dividirse en líneas y cepas. Los virus de la influenza B que circulan actualmente pertenecen a una de las dos líneas: B/Yamagata y B/Victoria.
- El tipo antigénico (por ej.: A, B, C)
- El hospedador de origen (por ej.: porcino, equino, pollo, etc. No se da un hospedador de origen para los virus de origen humano).
- Origen geográfico (por ej.: Denver, Taiwán, etc.)
- Número de cepa (por ej.: 15, 7, etc.)
- Año de aislamiento (por ej.: 57, 2009, etc.)
- Para los virus de influenza A, la descripción, entre paréntesis, de los antígenos hemaglutinina y neuromidasa (por ej.: (H1N1), (H5N1)
Por ejemplo:
- A/pato/Alberta/35/76 (H1N1) para un virus originado en patos
- A/Perth/16/2009 (H3N2) para un virus de origen humano
Los virus de la influenza A (H1N1), A (H3N2) y uno o dos virus de la influenza B (según la vacuna) están incluidos en la vacuna anual contra la influenza. Vacunarse con la influenza puede proteger contra los virus de la influenza que son iguales o similares a los virus de la vacuna. Se puede encontrar información acerca de esta vacuna de temporada en Prevención de la influenza estacional mediante la vacunación. La vacuna contra la influenza estacional no protege contra los virus de la influenza C. Además, las vacunas contra la influenza NO protegen contra infecciones y enfermedades ocasionadas por otros virus que también pueden causar síntomas similares a los de la influenza. Hay muchos otros virus que no son de influenza que pueden causar una enfermedad similar a la influenza (ILI) y que se diseminan durante la temporada de influenza.
Virus del herpes simple
El virus del herpes simple comprende dos cepas de virus de la familia de los herpesvirus que pueden causar infecciones en seres humanos: el virus herpes simple tipo 1 (VHS-1) y el virus herpes simple tipo 2 (VHS-2), asociados a infecciones de la boca, labios, cara, genitales y otras más graves como la meningoencefalitis que en conjunto se denominan herpes simple. Su infección es una de las causas más frecuentes de ceguera corneal en países desarrollados.
El virus del herpes simple comprende dos cepas de virus de la familia de los herpesvirus que pueden causar infecciones en seres humanos: el virus herpes simple tipo 1 (VHS-1) y el virus herpes simple tipo 2 (VHS-2), asociados a infecciones de la boca, labios, cara, genitales y otras más graves como la meningoencefalitis que en conjunto se denominan herpes simple. Su infección es una de las causas más frecuentes de ceguera corneal en países desarrollados.12
El virus del herpes simple comprende dos cepas de virus de la familia de los herpesvirus que pueden causar infecciones en seres humanos: el virus herpes simple tipo 1 (VHS-1) y el virus herpes simple tipo 2 (VHS-2), asociados a infecciones de la boca, labios, cara, genitales y otras más graves como la meningoencefalitis que en conjunto se denominan herpes simple. Su infección es una de las causas más frecuentes de ceguera corneal en países desarrollados.12
Hepatitis
La hepatitis viral es una inflamación del hígado causada por uno de los cinco virus de la hepatitis, llamados tipo A, B, C, D y E.
La hepatitis A y la E son causadas generalmente por la ingestión de agua o alimentos contaminados. Las hepatitis B, C y D se producen de ordinario por el contacto con humores corporales infectados. Son formas comunes de transmisión de estos últimos la transfusión de sangre o productos sanguíneos contaminados, los procedimientos médicos invasores en que se usa equipo contaminado y, en el caso de la hepatitis B, la transmisión de la madre a la criatura en el parto o de un miembro de la familia al niño, así como el contacto sexual.
La infección aguda puede acompañarse de pocos síntomas o de ninguno; también puede producir manifestaciones como la ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos), orina oscura, fatiga intensa, náuseas, vómitos y dolor abdominal.
VIH y sida
VIH significa virus de la inmunodeficiencia humana. Éste daña el sistema inmunitario mediante la destrucción de los glóbulos blancos que combaten las infecciones. Esto lo pone en riesgo de contraer infecciones graves y ciertos tipos de cáncer. Sida significa síndrome de inmunodeficiencia adquirida. Es la etapa final de la infección con el VIH. No todas las personas con VIH desarrollan sida.
El VIH suele contagiarse a través de relaciones sexuales sin protección con una persona infectada. También puede propagarse por intercambio de agujas para inyectarse drogas o por contacto con la sangre de una persona infectada. Las mujeres pueden infectar a sus bebés durante el embarazo o el parto.
Los primeros síntomas de la infección por VIH pueden ser inflamación de los ganglios y síntomas parecidos a la gripe. Estos pueden aparecer y desaparecer dentro de dos a cuatro semanas. Los síntomas graves pueden no aparecer hasta meses o años después.
Con un análisis de sangre se puede saber si una persona tiene una infección por VIH. El profesional de la salud puede realizar la prueba o llamar para una derivación a la línea nacional 1-800-CDC-INFO (en español y en inglés, las 24 horas del día, 1-800-232-4636; 1-888-232-6348 - TTY).
Una prueba de sangre puede determinar si usted tiene la infección por VIH. Su médico puede hacerle la prueba, o se puede utilizar un kit en casa. Para encontrar sitios de prueba gratuitas, llame a la línea de referencia nacional al 1-800-CDC-INFO (1-800-232-4636 en inglés y en español; 1-888-232-6348 TTY). No tiene cura, pero hay muchos medicamentos que combaten la infección por VIH y reducen el riesgo de infectar a otros. Las personas que reciben tratamiento temprano pueden vivir con la enfermedad durante un largo tiempo.
Las estrategias para reducir el riesgo de infección por VIH incluyen no tener relaciones sexuales, limitar el número de parejas sexuales, nunca compartir agujas y usar condones de la manera correcta cada vez que tenga relaciones sexuales. Las personas que están en alto riesgo pueden tomar medicamentos para la prevención del VIH.

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